
Es un día común y corriente en nuestra casa. Por la televisión pasaran los mismos programas, y como si ya no lo supiéramos, nos contaran lo dificil que es vivir con el autismo y nos dirán la estadística oficial.
Las sospechas de millones de padres, que llevamos años gritando que re-visiten la seguridad de las vacunas, quien sabe. Probablemente sera como siempre y saldrá un doctor y negara el lazo que hay entre las vacunas y el autismo.
Nuestros hijos seguirán siendo la perdida colateral, sin mayor importancia, por que las vacunas se hicieron para el bien de las masas y no para individuales. Los mas débiles seguirán siendo las victimas de la campaña masiva ya esparciéndose por todo el mundo y los casos de autismo suben y continuaran subiendo. No tengo muchas esperanzas, pues cuando a dinero se refiere, las grandes compañías farmacéuticas y sus beneficiarios en los pasillos del congreso y el senado, no se tocaran el corazón.